martes, 4 de octubre de 2011

Situación win - win / Cruzada por la honestidad

Los hombres se quejan de que las mujeres nos queremos casar.
Las mujeres nos quejamos de que los hombres nos cogen y desaparecen.

Es cierto que las mujeres tendemos a mezclar sentimientos con el sexo. Pero, a la hora de ser realistas, los hombres nos hacen tooooodo un verso que tendría (aparentemente) como objetivo el meternos en la cama, pero, por lo general, es un verso que da a entender que existirían ciertos sentimientos que no existen realmente. O sea, los hombres fingen sentimientos para poder cogerse una mina, pero después, si la mina se engancha, se quejan porque todas se quieren casar.

Ahora bien: Ni todas las minas nos queremos casar, ni todos los hombres sólo quieren un touch. Simplificar metiendo a todos y todas en la misma bolsa, es una idiotez.
El problema está en que la gente no habla. No dice qué quiere. Entonces, uno tiende a meter a esa persona en el prejuicio que mejor le quede.
¿Sólo querés sexo? Decíselo! Si quiere, quiere (o sea, a las minas también nos gusta coger, en serio, posta) y si no, no se va a enganchar al pedo. Ahorramos tiempo, malentendidos, dinero, etc.
¿Querés un novio? Decíselo! Si no quiere tener ningún tipo de relación, va a desaparecer de una. Y si le pinta, o ve alguna posibilidad, va a quedarse. Sólo un hombre dispuesto, voluntariamente va a admitir que quiere que le rompas las bolas (porque hay que admitirlo, nos especializamos en romper las bolas).

Pero nooooo! no nos decimos nada de esto, y seguimos pensando que todos los hombres son unos hijos de puta y que todas las mujeres somos unas locas de mierda.
Y así estamos...

5 comentarios:

Gabriela Carrión dijo...

De acuerdo, ísimo: hay una falla (a veces un cráter) en los puentes entre unos y otros. No hablar, hablar cualquiera, decir lo que el otro quiere escuchar y no lo que queremos expresar; no escucharnos a nosotros mismos (ese primer puente que solemos saltar); etc, etc. En todos los vínculos, no sólo el de pareja...

Confieso que últimamente en mis relaciones más íntimas me pasa todo lo contrario: me subí en la ola del amor y está llena de sincronías. Una práctica que tiene sus nubes, pero se la juega.

Abrazos a la chica lúcida!

Dany dijo...

No hablar es el punto. Pero algunos lo hacen por incapacidad y otros por conveniencia. En ambos casos se generan cortocircuitos. Un beso!

A.Torrante dijo...

El tema Dana, es que se confunden las palabras. Yo puedo decir un Te quiero, y tal vez me interrumpen con un Yo también...y al final lo que iba a decir era Te quiero contar que te salió bárbara la milanga!
Igual tranqui, que a partir de los 50 ya no se quieren casar más las mujeres. Los varones en cambio sí...

Café (con tostadas) dijo...

es tan simple como decirlo....


pero TAN complejo como descubrir qué queremos, pedirlo y estar dispuestos al sí o el no.

Enzito dijo...

Y ojo que decirlo franca y abiertamente no te asegura nada... no falta nunca el que, sabiendo las reglas de juego, un dia te amanece diciendo: "viste que hasta aca estaba todo claro, pacifico y bien?. Bueno, ya no mas"

Pero paradojicamente el no hablar o no ser sincero con lo que uno quiere y desea no te trae ningun beneficio a largo plazo, asi que...

Cierto, esto es sobre relaciones humanas y su complejidad, no?

Ah, entonces esta bien que sea un quilombo!

Saludos,