jueves, 20 de octubre de 2011

Recuerdos ninja

Todo bien con la depresión, pero bueno, hay que superarla.
Todos los días, gimnasio. Cada patada que pego en Tae Bo va directo a las bolas del ausente. Y debo admitir, que se siente bien. Cada estocada, cada sentadilla, siento que me dan fuerza a las piernas, para poder pararme de nuevo. Cada vez que levanto una pesa, me imagino los músculos de mi pecho sanándose.
En la oficina, leo cosas nuevas, estudio, escribo, pienso en cómo plantear tal o cual cosa, cómo plasmarlo en la demanda, en el telegrama.
En el colectivo, me concentro en mirar a la gente. No dejar vagar la mente porque ya sabemos a dónde va. Hay que esforzarse, observarlos bien, inventarles historias, imaginarte cómo serán en sus casas. Esa tiene pinta de tener todo muy ordenadito. La tendría que llevar a mi casa, le da un infarto o me ordena, una de dos. Ese está con cara de sueño. Aquella seguro que escucha Luis Miguel o Arjona y canta a viva voz sus temas.
En casa, prendo la computadora y me pongo un capitulo de alguna serie que me guste mucho. Y otro. Y otro. Y otro. Hasta que me de sueño.
A la mañana temprano, el noticiero a un volumen poderoso, no me deja pensar mientras tomo unos mates amarguitos como yo.


El tema es que no puedo controlar a los recuerdos ninjas. En medio de una disertación interna sobre la aplicación de tal o cual artículo, viene una imagen de sus ojos o el sonido exacto de su risa y me pega una patada en la nuca. Sin darte cuenta, te ataca por la espalda un chiste que te dijo mientras estabas feliz con él. Leés un libro y se te aparece el nombre de un autor que le presentaste (uppercut a la boca del estómago). Escuchando música, le prestás atención a la letra y te das cuenta que todas cuentan tu historia (gancho en la mandíbula).

Ayer, por ejemplo, me tomé una pastilla por el dolor de cabeza. Y me acordé que en casa tenía de esa misma marca. Ahh, no, la última, se la tomó él.
La puta.
Patada voladora en el medio de la frente.

4 comentarios:

Gata Flora dijo...

faaa, no sabés como te entiendo. No soy la mejor para dar consejos sobre mal de amores,pero he tenido relaciones de mierda y rupturas jodidas, y las superé todas (con dolor y mucha autoterapia). Siempre que dejo a un chico me compro un libro, una novela bien gorda y me sumerjo en eso, y cambio mis habitos, pruebo nuevas cosas, aprender un nuevo idioma, algun nuevo deporte, hobbies, nueva musica, lo que sea, creeme q funciona. En mi caso implica terminar conociendo algun otro q sustituya al anterior, lo que desencadena q no tengo una etapa de transición de un pibe a otro. Y bueno, un mal necesario, pero funciona. ANIMO,a no dejar morir, sos una mujer inteligente, y hermosa, vales por lo q sos!!! y q ningun hombre te haga olvidar eso o te haga sentir menos, o te haga intolerable tu vida. TUS LECTORES TE QUIEREN, INCLUYENDOME!

Beso Grande!!!

La_Go dijo...

En mi caso me pasa al revés (yo decidí separarme) pero cada vez q escucho un tema musical,que a mi ex le gustaba, siento que no debo cantarlo porque pensaran que lo hago porque me recuerda a él y ahi digo Lo canto porque me gusta no porq me recuerde nada!!
Arriba, no te guardes lagrimas, largalas y segui por este camino de buscar otras caminos!
Beso!

A.Torrante dijo...

Konichiwa Danasan, usted no debe pelear con los recuerdos, sino amigarse. Patada a testiculos ser bueno, pero y si falla? Mejor estrategia, todos los dias leer blog de Ato...jaja!

Dany dijo...

Proceso dificil pero necesario. A no esconderse!!