miércoles, 27 de junio de 2012

Patas arriba

Julia es una chica normal, si es que existen de esas mujeres.
Se levanta a la mañana temprano, trabaja en un lugar sin futuro, pero sin apuro por partir de ahí.
Tiene 24 años y ya decidió que su vida no va por el lado de la facultad ni de los libros. No sabe qué va a hacer el resto de su vida, pero sabe que quiere ir decidiéndolo en el camino.
Cada vez que puede, le regala una moneda al chico que le embolsa las cosas en el super.
Julia nunca se enamoró y no sabe si es capaz de enamorarse.
Sale con sus amigas. Se emborracha a veces.
De vez en cuando, besa a algún caballero errante que se le cruza en el camino.
A veces también comparte el café y el sexo con algún que otro muchacho.
No guarda los recibos de sueldo. Alguna vez se propuso guardarlos en un sobre, pero perdió el sobre junto con la iniciativa, así que van quedando por ahí, al aire, hasta que desaparecen. 
No cree a ningún político, y si no fuera obligatorio, tampoco votaría. 
Todos los colores en la vida de Julia están como apagados. Y no sabe porqué, pero hace varios meses que no escucha música por propia decisión. Ni tiene ganas de hacerlo. 
Los amigos de Julia creen que ella está deprimida. Pero no.
No es depresión. Es simplemente, indiferencia.


Julia es una chica normal, pero sin relieves.


Y un día, Julia conoció a Juan. 
Y no se dio cuenta de que el mundo cambiaba de posición.

Ahora vive patas arriba.
Pero ya no le dicen que está deprimida.

[niña+cabeza+abajo]


5 comentarios:

A.Torrante dijo...

Lo lindo del cuento, es que si Juan se va, Julia logre seguir así. No son los Juanes de este mundo los que te ponen patas para arriba, para abajo o para el costado. Es la predisposición de uno mismo para hacerlo. Julia siempre será Julia, pero tiene qué decidir cómo quiere serlo.

Hoy ando medio filósofo ché.

Dana Eva dijo...

Lo lindo es que ella se dio cuenta que se puede vivir patas arriba.
No sé si se quedó con Juan.
No sé si Juan se quedó.

f dijo...

hay julias y hay juanes que tienen la capacidad y la virtud de moverte el piso.
un paso al frente y ya no estás más en el mismo lugar.
beso, dra.

César dijo...

Es muy joven Julia. Enhorabuena para ella, aprender está bueno.

Besos.

Leviatan Ronin dijo...

Ya lo dijo un sabio escriba de la modernidad, patas pa arriba no significa tampoco pata al hombro.

De Julias y Juanes esta lleno el mundo.
Y me alegro a veces que asi sea.
Beso beso