martes, 5 de abril de 2011

Sobre las cosas que uno escucha en épocas de elecciones y una reflexión innecesaria.

Hoy un taxista me dijo que lo que solucionaría al país es matar a todos los que piensan distinto. Que la única verdadera Argentina fue cuando estaban los militares y que es una lástima que hoy sean todos unos caídos del catre, que deberían volver a ser como antes.

Alguien me dijo hace unos días que vio en las elecciones por las internas peronistas cómo llegaban combis con peruanos y bolivianos que obtenían la nacionalidad a cambio de un voto (en una interna!). Pero que su candidato era el único que no pagó ni un peso y aún así ganaron en esa escuela.

Un señor, muy elegante y con mucho viaje por el exterior encima, acusa a los votantes de ser unos negros de mierda, que tienen hijos para recibir la asignación del gobierno y no tener que trabajar. Y la gente lo mira raro. Pero en el fondo todos piensan lo mismo. Pero hablan a sus espaldas y se espantan.

Otro taxista me dice que él no tiene nada a nombre suyo, porque como está separado de hecho, no quiere que su ex se quede con nada. Cuando le pregunto por su situación fiscal, me dice que hace años que no paga nada, si total después se lo roban.

Investigan a alguien en esta Argentina y todos los que lo apoyan amenazan con parar al país. Y se escucha en la calle el grito en el cielo de unos cuantos, diciendo que es un ladrón, que somos rehenes de este monstruo. Otros, los más diplomáticos, dicen que si este señor no tiene nada que ocultar, entonces no tiene porqué estar preocupado, ni él ni su séquito. Y hay otros que dicen que es el próximo candidato a Vice.

En nuestro país hay bastantes partidos. Y en estas elecciones, para los que no queremos a quien está ahora en el poder, no hay candidato viable. Nuestra democracia es un chiste.

Cada uno perrea por su hueso y se justifica diciendo que total todos hacen lo mismo. O se autoengañan mirando para el otro lado. Muy pocos defienden un ideal, pero todos se escudan en alguno que va variando según para dónde sople el viento. A los que realmente tienen un ideal y luchan por conseguirlo, casi siempre les va muy mal en esta patria mía.

La reflexión innecesaria es una frase que alguna vez leí o escuché y que en su momento, me escandalizó. Hoy no sólo la entiendo, sino que creo que es la única verdad en política.

"Cada pueblo tiene los políticos que se merece"

2 comentarios:

Dany dijo...

En una sola reunión de un consorcio pedorro podés darte cuenta como funcionan las cosas.
La intolerancia es lo que manda, todos quieren suprimir al que piensa distinto. Un beso.

Leviatan dijo...

Me parece que uno de los grandes problemas de la sociedad es el no escuchar al otro. Si piensa diferente ya ni lo escucho.
En vez de aunar datos y tratar de hacer algo mejor.

besotes.